El Día del Kinesiólogo en Argentina (13 de abril) ofrece una oportunidad para visibilizar el rol clave de estos profesionales en el sistema de salud. En un contexto donde alrededor del 40% de la población presenta inactividad física, asociada a enfermedades crónicas como diabetes y cardiopatías, la kinesiología ha ampliado su campo de acción.
“La kinesiología es una disciplina esencial dentro del sistema de salud. A través de herramientas basadas en el movimiento y la biomecánica, el kinesiólogo trabaja para mejorar la funcionalidad del cuerpo, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de las personas”, señala el Lic. Diego Castagnaro, director de la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la Fundación Barceló.
En este marco, actualmente no solo interviene en la rehabilitación de lesiones, sino también en la prevención, el tratamiento de enfermedades crónicas y la promoción de hábitos saludables. A través del movimiento como herramienta terapéutica central, los kinesiólogos contribuyen al bienestar integral y a una mejor calidad de vida.
“Hoy la formación en kinesiología requiere preparar profesionales que sepan trabajar en equipo desde el inicio. Por eso promovemos que los estudiantes compartan espacios de aprendizaje con futuros médicos, nutricionistas, enfermeros y psicólogos, y que tengan contacto temprano con la práctica clínica, lo que les permite comprender el funcionamiento real del sistema de salud desde los primeros años”, destaca el Lic. Diego Castagnaro.
Además, su labor se extiende a múltiples áreas (como neurología, deporte o rehabilitación respiratoria) y ámbitos de trabajo, lo que refleja la creciente relevancia de una formación integral y el trabajo interdisciplinario en salud.
En un contexto marcado por el sedentarismo, incorporar el movimiento bajo la guía de profesionales capacitados no solo favorece la recuperación, sino también una mejor calidad de vida.
Gentileza de Catalina Mazza – Full PR y Lic. Ignacio Montenegro – Asistente – Departamento Asuntos Institucionales.




