El renovado intento del Gobierno nacional de liberar la venta de medicamentos por fuera de las farmacias, es algo que ya habían intentado a través del mega Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, titulado “Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina”, y también en la denominada “Ley Bases”, que en este aspecto puntual no pudo sortear la abigarrada resistencia de todo el sistema sanitario.
Según un proyecto que hizo trascender el Ministro Federico Sturzenegger –y del que Tiempo Argentino dio cuenta en julio de 2026–, insiste con una vocación aperturista que encontró una férrea oposición por los riesgos que acarrea en la salud de las personas y por la pérdida de los controles que se efectúan en la dispensa profesional por parte de farmacéuticos habilitados.
Como en anteriores ocasiones, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) ya levantó la guardia. “Estamos analizando el pre proyecto que está circulando y evaluando propuestas orientadas a preservar de manera efectiva la intervención profesional directa del farmacéutico durante todo el proceso mediante el cual el medicamento llega al paciente, que es lo que garantiza su seguridad”, explicó Alejandra Gómez, la presidenta de la entidad que nuclea a más de 10.000 farmacias en todo el país.
Los argumentos esgrimidos por la COFA, no por repetidos, dejan de tener una completa vigencia. Es que el acceso a medicamentos por fuera de las farmacias conlleva riesgos concretos para la población que los consuma.
“La dispensa de un medicamento en la farmacia no es solo entregar una caja, hay control, trazabilidad, detección de interacciones y orientación al paciente”, aclaró Gómez.
Para Alejandra Gómez, el peligro concreto es “el aumento del uso irracional de los medicamentos, su uso incorrecto sin asesoramiento profesional, la auto medicación, la falsificación de medicamentos, la proliferación de medicamentos ilegítimos sin garantías de origen, calidad y trazabilidad”.
Es que “todo medicamento, incluso los de venta libre, tienen contraindicaciones, interacciones, no son inocuos, deben conservarse en forma adecuada, garantizarse su trazabilidad y todo esto lo hace el farmacéutico”, especificó Gómez.
Fuente: Artículo de Javier Biasotti – 28 Julio 2026 – Asociación Argentina de Salud Pública




