El Centro de Simulación Barceló integra la simulación de manera sistemática a la formación de las distintas carreras de la salud. Sus actividades no se plantean como experiencias aisladas, sino como parte de la currícula y en relación con los perfiles de egreso.
La combinación de espacios versátiles, tecnología, simuladores de alto realismo y una propuesta pedagógica integral permite trabajar tanto habilidades técnicas como cognitivas y relacionales, con foco en la seguridad de los pacientes y de los participantes.
El Centro cuenta con 10 espacios versátiles, distribuidos en dos pisos diseñados para recrear distintos entornos de atención en salud; lo que permite que las actividades se realicen en un entorno seguro y controlado, donde los participantes pueden equivocarse, analizar sus decisiones y reflexionar sobre su desempeño sin generar riesgos para pacientes reales. También favorece el aprendizaje interprofesional, al permitir que estudiantes de distintas carreras trabajen juntos en la resolución de situaciones complejas.
Las carreras que lo utilizan son Medicina, Enfermería, Kinesiología, Instrumentación Quirúrgica y Psicología.
En el marco del 6° MiniSUN de Argentina, organizado junto a Laerdal Medical y SimuLat. , el Dr. Diego Vinciguerra, director del Centro de Simulación de Fundación Barceló, destacó la importancia de que los aprendizajes trasciendan los espacios de formación y lleguen a la práctica asistencial: “El ‘por qué’ de la simulación está relacionado directamente con la seguridad del paciente: es ahí donde se aprende a mejorar la calidad de atención. Nuestro principal objetivo es generar impacto real y transferir ese conocimiento del mundo de la simulación al mundo clínico”.
Bajo el lema “Excelencia en Simulación para Transformar el Sistema de Salud”, el encuentro contó con la participación del Dr. Peter Dieckmann, PhD, profesor asociado de Psicología del Trabajo y Organizacional de la Universidad Técnica de Dinamarca, fundador y actual presidente del grupo EuSim y uno de los referentes internacionales en la materia. Su trabajo se centra en la interacción entre las personas, la tecnología y las organizaciones con el objetivo de mejorar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad.
El Dr Dieckmann destacó los aspectos técnicos del espacio: “La versatilidad de sus aulas permite reconfigurar el entorno para dinámicas participativas, sumado a un sistema de cámaras tanto en las salas de simulación como en las de evaluación final que abre grandes oportunidades para el control de calidad y la investigación científica”.
“La simulación es un componente estratégico en la formación de nuestros estudiantes: nos permite aprender haciendo, practicar, equivocarnos, reflexionar y volver a intentarlo. Y, sobre todo, permite que muchas primeras veces sucedan acá y no frente a un paciente”, señaló Axel Barceló, rector de Fundación Barceló. “Cada estudiante que aprende mejor en un entorno de simulación será mañana un profesional mejor preparado. Mejorar la manera en que enseñamos es también una manera de mejorar la manera en que cuidamos”.
Gentileza de María e Ignacio. Fundación Barceló.




