Bienvenida
Es para mí un honor dar la bienvenida a todas y todos al XLIII Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental, un encuentro que cada año reafirma la enorme relevancia de nuestra profesión y el profundo impacto que la enfermería de salud mental tiene en la vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias.
Este congreso, cuidadosamente formulado por la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME) y los Comités Organizador y Científico, refleja la diversidad, la riqueza y la complejidad del campo de acción de las enfermeras en el ámbito de la salud mental y pone en valor la identidad profesional que compartimos: una identidad basada en el cuidado, en la ciencia y en el compromiso ético con la dignidad humana.
La enfermería de salud mental atraviesa un momento de transformación en el que se enfrenta a cambios sociales, tecnológicos y culturales que cuestionan modelos tradicionales que obligan a replantear la manera de acompañar a las personas, de intervenir y de comprender el malestar. Por eso, el programa de esta edición no es solo un itinerario de sesiones: es un mapa de los desafíos presentes y futuros, un espacio de reflexión y una invitación a construir colectivamente respuestas válidas desde los cuidados enfermeros.
Se inicia el congreso con una mirada imprescindible: la promoción de la salud mental desde la comunidad, un recordatorio de que la enfermera de salud mental tiene un papel esencial no solo en la atención clínica, sino también en la participación comunitaria, la prevención y la creación de entornos protectores. Esta primera ponencia invita a reflexionar sobre la fuerza de lo colectivo y la responsabilidad que tienen los profesionales de impulsar el bienestar más allá de los tradicionales dispositivos sanitarios; la enfermera a de estar presente en los espacios que la población comparte.
El programa continúa con un panel dedicado a un tema de máxima actualidad: la relación entre tecnología, redes sociales y salud mental. En un mundo hiperconectado, los espacios digitales ocupan un lugar central en la forma en que las personas se relacionan, expresan sus malestares y buscan ayuda. La enfermera de salud mental debe comprender este nuevo terreno, intervenir en él con criterio y rigor, y aprovechar su potencial para la educación para la salud, la prevención y la reducción del estigma.
El segundo día ofrece una inmersión en un pilar fundamental de la práctica enfermera: el ambiente terapéutico. La construcción de espacios seguros, respetuosos y acogedores es una competencia esencial que distingue a esta profesión y que requiere reflexión, sensibilidad y actualización continua. A esto se suma un panel que aborda cuestiones críticas como la coerción, el estigma y la seguridad del paciente; temas que forman parte de la acción de la enfermera en el día a día y que exige tomar decisiones éticas complejas, siempre orientadas al respeto de los derechos y a la calidad asistencial.
El desarrollo de los talleres simultáneos representa uno de los aspectos más enriquecedores de este congreso. Desde la investigación y los métodos participativos, hasta la desescalada verbal, la poesía como herramienta terapéutica, el cuidado comunitario o los Diálogos Abiertos, cada taller refleja la amplitud de la disciplina y la capacidad de la enfermería para integrar ciencia, arte, técnica y humanidad. Estos espacios prácticos son una invitación a crecer, a explorar nuevos enfoques y a ampliar nuestro repertorio profesional.
El tercer día y último día del congreso abre una ventana al futuro con la presentación de proyectos de investigación de residentes, proyectos seleccionados por el Comité Científico que viene a mostrar el talento y la motivación de quienes representan la próxima generación de profesionales enfermeros. Continuaremos con un panel dedicado a las redes de apoyo y acompañamiento, un recordatorio de que el cuidado en salud mental se construye con vínculos, colaboración y comunidad.
El congreso se cierra con una ponencia que viene a sintetizar de manera magistral la esencia de la profesión enfermera en el ámbito de la salud mental: la enfermera acompañando en los procesos de recuperación. La recuperación no es un destino, sino un camino, y en ese camino la presencia enfermera es guía, sostén, escucha y esperanza.
El presente congreso es una invitación a participar activamente, a compartir experiencias, a cuestionar lo que a veces se da por hecho, a emocionarse, a aprender y también a hacer propósitos para practicar el autocuidado. Desde aquí animamos a todos y a todas a aprovechar cada coloquio, cada comunicación oral, cada conversación entre sesiones, cada intercambio informal. En esos espacios también se tejen hilos que fortalecen la comunidad profesional.
Desde la AEESME se agradece la alta concurrencia de profesionales enfermeros en este congreso con su presencia estimuladora, dedicación y compromiso por la enfermería de salud mental. Avanzando juntos se fortalece la identidad de las profesiones, ampliando conocimiento y defendiendo un modelo de cuidado centrado en la dignidad, en los derechos y en la humanidad.
Bienvenidos al XLIII Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental.
Francisco Megías-Lizancos
Presidente de la Asociación de Enfermería de Salud Mental (AEESME)